miércoles, 2 de noviembre de 2011

TRABAJO RIP

Mi primera impresión al escuchar esta actividad fue alucinante, estaba realmente entusiasmada pues es una actividad que jamás me había planteado. Dediqué bastante tiempo a seleccionar la obra, primeramente hice un recorrido por Internet, pero ninguna era la adecuada. Así, comencé a mirar fotógrafos de la revista National Geographic  que siempre me han llamado la atención, pero eran  bastante complicadas las imágenes.  Finalmente miré en el museo Thysen y ahí encontré mi cuadro. Nada más verlo supe que era el elegido. Diferente, atrevido y original.
Me llamó mucho la atención por su apariencia de cómic, muy característico de los años 80.
Así pues, me dispuse a realizar la obra de arte. Mi madre fue mi colaboradora y fotógrafa.
De primeras pensé que terminaríamos el trabajo antes de empezarlo pero mi pensamiento estaba muy alejado de la realidad...
La bañera estaba llena, me até un moño desaliñao, los labios rojos y para adentro, aquí comenzaron los problemas... El gel no hacía suficiente espuma, asi que mi madre inventó una estrategia muy efectiva para producirlo: ¡un plumero alargado y a remover en círculos!
Tras conseguir la espuma seguimos con las dificultades de la esponja. Debía ser blanca pero no tuvimos esa suerte y encima era domingo, así que me encarté una esponja amarilla que no pasaba muy desapercibida.
Por fin llegamos a la realización de la foto. Con el ordenador en un taburete del baño para ver la imagen y poder captar la misma postura, intentaba mantenerme recta (puesto que me resbalaba todo el tiempo), pegada a los azulejos y con la cabeza ligeramente levantada hacia arriba. ¡Era prácticamente imposible! Escuchaba a mi madre decir: ¡sonríe, levanta la cabeza, aprieta la esponja! ¡No, así no! ¡Esa sonrisa es muy falsa, aprieta más la esponja!
En fin, entre gritos, chapoteos, esponjas y plumeros conseguimos hacer una foto considerablemente aceptable. Le agradezco mucho a mi madre tal dedicación porque pasó un rato muy estresante, pero finalmente el resultado mereció la pena y se quedó muy satisfecha.
Debo decir, que ver el resultado final de todas mis compañeras/o en clase me encantó. Fue toda una sorpresa, me divertí mucho y a la vez aprendí a prestarle más atención a los pequeños detalles en el arte.

Con esta actividad acercamos el arte a nuestros niños, haciéndolos conocedores de muchas celebridades en el mundo del arte, tanto del pasado como de la actualidad. Ellos mismos aprenderán de forma activa.

ARCILLA , ESCAYOLA Y ACCIÓN...

En esta actividad me he divertido mucho. Mi compañera realizó el molde de mis propias manos mientras yo la aconsejaba por dónde debía hacer más hincapié. Tuvo mucho cuidado con apretar bien en cada zona, para que quedase perfecto. El problema lo tuvimos al final, cuando la arcilla se secó y comenzaron a aparecer grietas. Las grietas quedaron marcadas en la escultura, pero por otra parte mis dedos se plasmaron a la perfección.
Esta original experiencia ha sido muy enriquecedora para mi, porque a partir de ahí me han llegado a surgir muchas nuevas ideas, antes inimaginables. Esculturas de pisa-papeles, lapiceros y mil cosas más.
Con los niños esta actividad puede llegar a ser fascinante, pero siempre con niños más mayores y debemos estar muy atentos ya que los niños pueden llegar a ingerir los materiales.
Además de conocer el esquema corporal, los niños pueden ver reflejadas las extremidades de su cuerpo, observarlas y compararlas con las de sus compañeros, maestros o familia.
Otro punto a favor es el aumento del desarrollo de la motricidad fina, ya que "el escultor" debe apretar con fuerza y moldear la arcilla.
Es una forma para mostrarles a los niños el arte y demostrarles que el arte no reside únicamente en los lujares más lujosos, sino que también podemos crearlo nosotros.
 Los niños centrarán más su atención en la educación artística si realizamos este tipo de actividades, tan amenas, educativas y divertidas.
Les educaremos para que tengan el concepto trabajo-recoger frutos, ya que es una actividad muy gratificante.